Proyectos académicos


Proyectos vigentes

 

El tipo y carácter de los proyectos académicos que se desarrollan en el CRUPY, tiene su fundamento en  el contexto de la expansión nacional que vivió la UACh a través de su Sistema de Centros Regionales Universitarios.

El CRUPY  se creó en 1981 y fue concebido para tener influencia en los tres estados de la Península de Yucatán; coyunturalmente se estableció en la ex-hacienda henequenera Temozón Norte, en el municipio de Mérida, Yucatán. Actualmente, aún siendo un pequeño centro académico con pocos recursos, desarrolla actividades de investigación, docencia, servicio y difusión cultural principalmente en Yucatán, pero también en Campeche y Quintana Roo.

Desde su inicio y durante un amplio periodo, la actividad más característica del CRUPY aparentemente fue la atención a viajes de estudio, campamentos de trabajo y cursos curriculares de universitarios de distintos departamentos interesados en el conocimiento de algún aspecto de la problemática rural peninsular.

Sin embargo, la actividad anterior se basó en un programa de investigación regional sobre la agricultura en Yucatán, el cual consideró a los ocho principales procesos productivos de la agricultura yucateca de fines del siglo anterior (henequén, milpa, ganadería, fruticultura, horticultura, porcicultura, avicultura y apicultura), así como al medio físico y su expresión fisiográfica. La reflexión teórica de la práctica investigativa de ese periodo quedó plasmada en la propuesta de un método general para el estudio multilateral de la agricultura, el cual fue utilizado tanto para la investigación, así como recurso en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Otra de las primeras tareas fue la colecta y el establecimiento de plantas cultivadas por los habitantes de la península a lo largo de su historia, lo que dio origen al Jardín Agrobotánico (JAPY); un espacio de preservación genética y cultural, principalmente maya y mestiza, y reservorio para el lanzamiento de trabajos de investigación y de servicio de los universitarios en la península.

Las modificaciones del contexto agrícola nacional y regional, así como de las nuevas responsabilidades universitarias ante los cambios en la política agrícola y sus consecuencias, causaron resonancia en la actividad del CRUPY, dando lugar a nuevas orientaciones en el trabajo académico, determinantes de la situación actual. Se desarrollaron el servicio universitario y la vinculación regional, se diversificó la investigación, y la docencia adquirió una nueva connotación.

El servicio, que inició en la década anterior con actividades en el solar y con el apoyo a la cooperativa Chac Lol (Ticul, Muna, Opichen y Maxcanú), se amplió y consolidó hacia la atención a productores de pitahaya (Dzidzantún), de papaya maradol (Tekax y Mucel), de achiote (Tahdziu), chile habanero, mango (Hunucmá) y aguacate (Hunucmá y Maxcanú), entre otros, enfocado principalmente a la solución de problemas tecnológicos y organizativos, principalmente con campesinos, y algunos pequeños productores.

Destaca el impulso y fortalecimiento de la Escuela de Agricultura Ecológica de Maní, U Yits Ka´an, junto con un grupo de presbíteros católicos y de la Universidad Autónoma de Yucatán. En este proyecto participa un  importante grupo de académicos del CRUPY impartiendo cursos y en la dirección académica colegiada. La consolidación del proyecto ha dado como resultado la construcción de granjas ecológicas en comunidades campesinas donde los egresados de la escuela extienden los conocimientos y los valores adquiridos.

La actividad de investigación tendió a diversificarse en tanto que trascendió el nivel diagnóstico y avanzó hacia campos más específicos. Actualmente van desde investigaciones de tipo tecnológico, con diferentes niveles de aplicación, hasta las enfocadas a la esfera ideológica. Su vínculo con las necesidades de los proyectos de servicio fue mas evidente, aunque también sufrió una reducción relativa respecto a esa actividad.

En lo docente, la atención a los viajes de estudio y otras actividades de campo dieron paso a la constitución de una novedosa opción educativa, compartida con los centros regionales de Oaxaca, Veracruz y Tabasco, mediante la construcción de la carrera de ingeniero agrónomo especialista en zonas tropicales (CIAEZT). Su propuesta e impulso tuvo en el CRUPY a uno de los principales actores. Con ello se logró un mayor protagonismo en la formación agronómica, cuyo resultado puede medirse en el papel que los egresados desarrollan en el trópico mexicano, varios de ellos de la Orientación Terminal Alternativas Productivas, que se imparte en el CRUPY.

La presencia de la UACh en Yucatán se ha establecido por parte del CRUPY, tanto a través de proyectos como el de la Escuela Ecológica U Yits Ka´an y el de PESA-FAO,  como a partir de las actividades que establecen sus académicos con productores, campesinos, profesores y estudiantes de otras universidades,  en la participación en comités estatales (Fundación Produce, Indemaya, entre otros); de proyectos colegiados  y  el mantenimiento de su portal electrónico.