Cultura Rural Regional


Harta milpa


Categoría: Sociedad rural
Fuente: Suplemento La Jornada del Campo del 17 de julio 2010
17/07/2013

La milpa y la cosmovisión de los pueblos mesoamericanos
César Carrillo Trueba
Es sabido que el maíz fue domesticado en Mesoamérica alrededor de ocho mil años a.C., pero con frecuencia se olvida que siempre estuvo acompañado de otras plantas, que su cultivo y diversificación se desarrollaron en todo el territorio bajo el sistema de milpa, es decir, que milpa, maíz y cultura nacieron y crecieron juntos en esta parte del mundo.

La oruga, la milpa y las flores
Cuento para Ana Libertad
Pablo Sigüenza Ramírez
De un árbol de cerezo situado en el cerco de una parcela campesina, bajó una pequeña oruga internó en la pequeña milpa. Mientras caminaba entre surcos, se maravilló de la variedad de plantas que allí existían. A ella siempre le gustó el color blanco de las flores, pues le parecía que era la luz hecha pétalos....

Todo cabe en “hacer milpa”, sabiéndolo acomodar*
Ni el campesino anda siempre de huaraches ni el indio en pura lengua habla ni milpa tiene que ser a fuerza una parcelita con maíz, frijol y calabaza entreverados. Hacer milpa se emplea aquí como concepto y designa la pluralidad virtuosa, la diversidad solidaria. En agricultura, hacer milpa no es sembrar puro tlacolol al piquete, sino cultivar respetando la diversidad natural y social mediante manejos múltiples y adecuados que sean ambientalmente sostenibles y culturalmente identitarios. Porque hay tierras de arado y tierras que piden coa, campos buenos para sembrar puro maíz, rotándolo al siguiente año con otro grano, y campos donde más conviene el policultivo. Y de la misma manera, no todos los agroquímicos son agrotóxicos ni todas las semillas mejoradas transgénicas. Hacer milpa no es receta, es concepto incluyente, plural, generoso como la siembra que lo inspira.
* Aclaración a algunos campesinos del norte y noroeste que se sienten ninguneados.

Chuleando al maíz en 1591
Juan de Cárdenas, médico sevillano avecindando en México, publicó en 1591 un libro de materia médica con el título de Problemas y secretos maravillosos de las Indias, en el que decía con sorpresa y en tono de reclamo: “el maíz es una de las semillas que con mejor título deben ser estimadas en el mundo, y esto por muchas razones y causas.”

Un mito totonaco
(…) en un lugar del Totonacapan, lugar del sol, lugar del trueno y lugar de las risas (…) porque el Totonacapan tiene tres corazón, aunque le maten uno puede nacer otros dos para volver a ser tres corazones. En un lugar se reunieron todos los dioses, Dios del Agua, Dios del Cerro, Dios del Viento, Dios del Maíz y todos y ya había gente. Los dioses vieron que tenía(n) que (dar de) comer a sus hijos, entonces se reunieron; no había nada que comer, ya había gente y todo. Comían todo lo que encontraban en la calle. Pero el maíz no existia.

Lo primero fue sembrar
Catalina Rodríguez Lazcano
Lo primero fue la acción: tarhéni, voz purépecha que nos habla del acto de labrar la tierra para depositar semillas y dar inicio a la agricultura. Luego vino nombrar al instrumento primordial, tarhékwa (coa); al tiempo de labrar la tierra, tarhékukwa; a la persona que labraba, tarhéri y a la tierra misma, tarhéta (milpa).

Tortilla artesanal
Marta Astier Calderón, Esperanz a Pérez Agis y Carmen Patricio Chávez
En la región conocida como Lago de Pátzcuaro–Zirahuén, en el centro- occidente de Michoacán, la agricultura campesina tradicional basada en el cultivo de maíz nativo, también llamado criollo, en asociación con otros como calabaza, frijol y haba, estructura parte de la economía de unas tres mil familias. Este sistema permite el sostenimiento de la actividad ganadera y la cadena alimentaria maíz-tortilla artesanal. En esta última se auto-emplean unas 650 mujeres, la mayoría jefas de familia, que desplazan unas 30 toneladas anuales de maíz de al menos tres razas nativas, cónico, chalqueño y purhépecha.

Documento Extenso

Harta milpa-Suplemento La Jornada del Campo.pdf

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